martes, 27 de septiembre de 2011

Caminos


Escoja derecha o izquierda, no será lo mismo.
Está claro que cada uno tiene sus ventajas y luego también están las consecuencias.
Mi sexto sentido me dice que escoja el de la derecha, pero tengo la sensación que será el más duro, el más peligroso y el más pedregoso. Pero quizá luego tenga mis recompensas… Tal vez sea el más bonito, el más cómodo, el más agradable y divertido, el más… cómo lo diríamos… ¿especial? Sí, eso es.
Ahora, siempre me queda el de la izquierda. Éste no tan mágico. Creo que debe ser el más fácil de recorrer y sí, podría decir que desde mi punto de vista el menos problemático. Sé que es el más recto, entonces debe ser el más corto. Está bastante bien, podría ser una buena opción. Aunque… hay algo que me hace dudar. Es el menos conocido y a la vez, el menos seguro.
Entonces, iré por el que me decante más o quizá por el que más rabia me dé. Sé cuál es el que me gusta más, pero también sé que es el que más golpes pueda recibir. Así que… de acuerdo, ya lo tengo claro.

domingo, 25 de septiembre de 2011

Que mi droga eres tú.

Yo desperté con sobredosis de realidad. Parecía que me la hubieran inyectado en mis venas. Creo que nunca más tube los pies tan clavados en el suelo como aquella vez. Me miraba en el espejo y tenia los ojos como platos, en mis manos resbalaba sudor y mi cuerpo temblaba. ¡Qué debil! -pensaba-. Todas las atormentadas mañanas me demostraban mi diminuta existencia en el mundo y la falsedad que había tras cada época de mi vida. Veía mi silueta oscura, opaca. Aunque poco a poco se volvió casi traslúcida y un poco más y se difumina... igual que el humo al desvanecerse en el aire. Y de repente... ¡todo cambió!

viernes, 23 de septiembre de 2011

Mi sonrisa, mi gente.


Gente, personas que conoces sin razón alguna desde hace años y no recuerdas el momento exacto en el que te las presentaron, pueden ser, sin duda alguna, las mejores que puedes encontrar en tu vida. La confianza que se consigue en todo este tiempo con ellas... No son horas, ni días, ni semanas... Os hablo de una relación de años... Esas son las verdaderas amistades, las que están ahí desde siempre, y que siguen a tu lado, confiando en ti, guardando tus secretos, que si te ven mal te dicen: "Haber, dime a quien hay que pegarle", en las que te animan en tus momentos mas duros, esas son las verdaderas amistades. Gracias, gracias por todo, de verdad, os quiero ÁÁÁTOMOS. :)



















¡GRACIAS!

viernes, 20 de mayo de 2011

Que din os rumorosos
na costa verdencente
ao raio transparente
do prácido luar?

lunes, 16 de mayo de 2011

Sí, sí, ya. Claro.

Hace siglos que no escribo y ahora siento la necesidad de escribirlo todo. Me gustaría hablar de lo extraña que me siento en estos momentos, de la soledad que viene y se va, de cómo me gusta todo de él, de la imperiosa necesidad de encontrar un hueco estable para mí, de las ganas que siento a veces de limitar mi vida a descubrir la poesía y la fotografía, de la envidia hacia los gatos solitarios, de la felicidad efímera de los días de verano, de cuánto echo de menos su cuerpo cada puta noche, de la desesperación que me produce a veces no tener nada sólido y firme. Es curioso ver cómo todo lo que dejé al irme, ha esperado pacientemente a que volviera para darme ganas de marcharme de nuevo. Hace tiempo que dejé de escuchar los consejos del Universo. Siempre parece que avanzo y nunca me muevo del sitio. No sé si el resto de la gente está perdida. No sé si es natural y normal estarlo. ¿Debería resignarme a sobrevivir en vez de comerme la cabeza por vivir?

Modas sin sentido

Fíjense ustedes: yo comencé escribiendo poesía, como todo el mundo. Pero esto es ya muy extraño: que todo el mundo escriba poesía. Parece lo más espontáneo, lo más inmediato, lo más natural; sin embargo sabemos que no tiene nada de espontáneo, ni de inmediato, ni mucho menos de natural. A lo cual debemos añadir que una actividad tan extendida carece, sin embargo, de relevancia social; leen poesía doscientos poetas que cada año escriben doscientos libros para doscientas editoriales que sólo conocen doscientos poetas.

jueves, 21 de abril de 2011

mediocres

"La distancia que media entre mi persona y la gente de mi edad me parece enorme. Es penoso conversar con individuos que no tienen ninguna actitud, ninguna consistencia espiritual, personas para las cuales la vida es un plácido contoneo, individuos "amigos" de muchachas, etc. No he encontrado más que dos o tres chicos distinguidos. No me queda más que el contacto con los miserables. En ellos he encontrado mucha más comprensión: me gusta su rechazo a la constricción, al orden, a la jerarquía o a otras formas. Un chico distinguido, en el caso de que sea capaz de mantenerse a sí mismo, no puede acabar siendo más que un vagabundo, uno de los miserables que se sitúan en las antípodas de su condición. Estoy convencido de que nadie es "responsable" de su situación. Por ello, ni siquiera los mediocres deben ser despreciados sino, más bien, evitados".